| Tú querido Jesús, que has reposado tu cabeza en las manos de José y has oído del amor en las canciones de María; Tú que has vivido en ellos, te pido ahora vivas en mí. Así como María y José te han albergado en sus brazos, permíteme ahora albergarte en mi corazón para así verte en cada rostro que veo y escucharte en cada una de las voces que oigo. Amén. Rev. Paul J. Keller, CMF. ¡Por favor imprima esta página y compártala con alguien mas que conozcas! |